Llegar a una vida larga depende de la buena salud, las más de las veces. Pero también del entorno: familiar, social, ambiental, y del carácter de cada persona.
No estar en lugar peligroso, no tener malas coincidencias es bueno. No tener gente animosa alrededor es malo. Y no tener carácter luchador afecta gravemente a la longevidad.
A veces es mejor no ser muy guapa ni muy afortunada. Pero es fundamental el deseo de vivir.
Conozco a una mujer mayor, tullida desde el nacimiento, que cuida bien su salud. No habrá sido atractiva ni afortunada en la vida. La conocí cuando ella iba con bastón y una perrita. Ahora va en carrito de inválido.
Nació "torsa", deformada. Se casó, emigró a Suiza, allí trabajaron los 2, tuvo dos hijos, se separó y volvió ya jubilada. Y por ahí sigue. Ya superará los 80 años. Toma varias pastillas al día, va con frecuencia al médico, sale a tomar el Sol, trata con gente del entorno, es muy sociable y adaptable.
Noelia Castillo e Irene Villa fueron dos jóvenes atractivas y desafortunadas, alguna vez. Con una dinámica vital opuesta.
Irene y su madre sufrieron uno de los peores atentados de ETA. Quedaron mutiladas. La niña tenía solo 13 años. Se les vio tiradas en el suelo, como muñecas rotas, cabellos encrespados, sucias, con de sangre y ceniza, parecían muertas.
La madre perdió el brazo derecho. La niña quedo sin piernas y perdío algunos dedos de la mano izquierda. Ha tenido que acostumbrarse a unas prótesis. Se ha hecho mayor. Sus padres son animosos. Es una mujer de éxito. Se casó, tuvo hijos, empresaria, tertuliana esporádica de televisión, como ejemplo de vida.
La madre la animo a seguir adelante: "imagina que hemos nacido así". Le dijo. Mantuvieron el atractivo. Se arreglaron, llevaban prótesis. No mostraron su sufrimiento, sino la superación de su infortunio. Nunca se supo de sus agresores.
Noelia (bonito nombre) tuvo también infancia feliz. Su entorno no fue animoso y fue cayendo en un pozo de desesperación.
Desde la adolescencia se torció la vida familiar. Sus padres se separaron, perdieron la vivienda. Ella empezó a tener depresiones. Tuvo una agresión sexual grupal que no denunció. Intentó suicidarse. Se tiró desde un piso alto y quedó paraplejica. Y empezó a luchar para recibir la eutanasia. Los esfuerzos de su padre, con abogados cristianos, han sido en balde. Ayer "la durmieron" con sólo 25 años.
El Parlamento aprobó la Ley de Eutanasia, para que dejen de existir personas dolientes y perturbadas. Mientras se deja vivir a los más malos entre los delincuentes (violadores, asesinos) que acaban con la vida de gente normal, con proyectos e ilusiones, gente que querría vivir.
No sería mejor atender a los enfermos más graves y deteriorados y eliminar solo a los más peligrosos para la Sociedad! ¡Hay que ayudar a que nadie inocente desee morir! ¡Esta es una sociedad desalmada!
Se necesitan centros especializados, RESIDENCIAS PARA VIVIR, con atención especializada, para que la gente deteriorada viva feliz el tiempo que les quede. Hacen falta centros de investigación para mejorar la vida de las personas desafortunadas (por enfermedad, accidente, ataque)
Se está destinando demasiado dinero y recursos para quienes no lo merecen (inmigrantes delincuentes, hoteles para las avalanchas, cárceles de lujo, sindicatos, jetas sociales, politicos-amigos-familiares) Eliminando todo ello se podría mejorar la vida de válidos y minusválidos, españoles que aún pueden ser valiosos para la sociedad, para sus familias, para si mismos.
Algo malo nos puede pasar a todos. Da miedo que en un futuro alguien nos intente convencer para dejar este mundo. Luego lo harán a la fuerza. LA LEY DEL MAS FUERTE. Es una involución social.