CAP y Postgrado

 Después de la licenciatura, los que queríamos preparar oposiciones a Profesor de Educación Secundaria, debíamos hacer el CAP (Curso de Adaptación al Profesorado) El último cuatrimestre de 1987. Teoría, en la Facultad de Educación, y practicas, en un instituto público de la ciudad. Elegí el mas cercano a mi casa.

Las prácticas fueron en el Instituto Mateo Hernández, del barrio Garrido (Salamanca) Mi tutor era un profesor experimentado y moderno llamado Jorge. Hombre de mediana edad (político de izquierdas) agradable. Daba a sus alumnos bastante libertad e iniciativa en el aprendizaje. Era extraño, yo nunca había tenido profesores así. Una especie de "aprender a aprender".

Su método favorecía a los buenos alumnos, aquellos que tenían inquietudes por el saber. Para los "vagos" era muy mal método. Había 4 alumnos mayores (de 20 y 21 años) repetidores, que no seguían el ritmo de la clase. A ellos les convenía el tradicional método de clase magistral, apuntes y repetición. En realidad para un nivel de Bachillerato es siempre mejor este método de siempre. a los chavales de 14 y 15 años también les costaba ese aprendizaje "moderno". Eso para la Universidad y para la Formación Profesional.

Y así han ido aprendiendo las generaciones que tienen 20 a 30 años menos que yo. Aumentó mucho el fracaso escolar con la metodología izquierdista. Primero se han de adquirir los conocimientos básicos, asentarlos con solidez. Y luego llegará la iniciativa de cada uno, adquirir mas conocimientos o considerar que basta con la base.

Pero "hay que atar al burro donde mande el amo". Hice lo que pude, me dediqué a la orientación profesional. Y como los mayores iban de fracaso en fracaso les aconsejé que pasaran a Formación Profesional, eligiendo lo que mas les gustara. Algo mas motivador para ellos (mas hacer y menos estudiar) y que les proporcionaría un oficio en poco tiempo que les permitiría vivir con dignidad. Algunos jovencitos también me consultaron. Terminaron muy contentos conmigo. Fue muy gratificante.


Los Estudios de Tercer Ciclo (o doctorado) eran complemento de la Universidad Civil, una vez completados los de Grado Universitario. Los comencé en septiembre de 1987.

Las licenciaturas capacitan para ejercer una profesión (médico, abogado, profesor de Educación Secundaria) El Tercer ciclo añade puntuación para oposiciones y méritos para algunos trabajos. 

Pero si no se obtenía el título de doctor, haciendo la tesis, no se obtenían mas que unas décimas. El título de doctor daba 3 puntos sobre el expediente. Si se valoraba en los colegios privados.

Doctorado en Geografía duraba dos cursos. No éramos muchos. Fue decepcionante. Nos daban clase de lo mismo que en licenciatura ("recargado de bombo") 

Mas izquierdismo y derechismo. Los profesores se aprovechaban de nuestros trabajos para sus publicaciones. Era descarada su aptitud. "Jetas, vagos" aquellos "cobrones" de profesores. Menos mal que yo tenía matrícula gratuita.


Lo único nuevo fue el Curso de Gestión del Territorio, un curso multidisciplinar con profesorado de otras facultades (Derecho, Farmacia, Biología) Teníamos clase en la sala de juntas del Rectorado. 

Mesa grande de piel, acolchada, con el sello de la Universidad grabado. Daba prestigio la asistencia, solo éramos 5. Interesante curso que me acercó a los estudios medioambientales (entonces no existían en esta Universidad)


Mi generación fue la del "baby boon" había mucha gente joven para todo. Demasiada competencia. No servía el valor personal, había que tener un buen valedor, generalmente alguien metido en Política. 

Tres compañeros de licenciatura encontraron pronto buen empleo por este método. Yo carecía de ayuda, ni siquiera tenía padre, luché por mi misma.


Iba dando palos de ciego. En 1988 a mamá le tocaron 420.000 pesetas y las invertimos en estudios de refuerzo. Y un ordenador 

¡Mejor lo hubiéramos empleado en irnos a otra ciudad, donde tuviéramos más oportunidades de mejora!




Los cursos 1988-1990 estudie Master en Estudios Europeos y Derechos Humanos. Universidad Pontificia de Salamanca.

Las clases eran en el semisotano de la Calle Serranos, bajo la residencia de la Pontif. Clases obscuras y frías.

Casi todos los compañeros eran "pijos" con la buena salida laboral esperando. Alguno me parecía "tonto de remate". Yo no había tratado con gente así.

Los menos pudientes iban a la sombra de los ricachos. Otra vez me encontré sola.

Las materias de estudio eran impartidas por una mezcla de profesores de la Civil y de la Ponti. Más derecho que Geografía y otras ciencias.

En la Pontif también seguí un Curso de Retórica y otro de Portugués.

Las clases de inglés y portugués eran por la mañana. En la planta noble, pasillo del bar, que entonces estaba arriba, con ventanas a la Calle Compañía y a la cochera.

Allí encontré a un profesor de periodismo, que fue amigo de mi padre. Me trataba con poco interés.

Mi padre siempre procuró aislar "a sus mujeres" del resto del Mundo. Era como un taliban, me menospreciaba. Los demás me miraban con rareza. Yo hacía como que no sabía de sus desprecios, por la vergüenza que me daba.


Fueron unos años de gran actividad. De mamá solo me ocupaba los fines de semana. Y ella tan esperanzada con mi posible mejora por méritos propios.

Pobre mamá!





Conductas de riesgo

 Noche Mujeres jóvenes  Alcohol, drogas Promiscuidad Exhibición de joyas y/o mucho dinero Y quien sabe que circunstancias, ocasionalidad, eq...