Mis estudios universitarios de estas materias duraron 5 años: 1982-1987.
Fue una época casi feliz para mi. Con un poco de esfuerzo tuve muy buenos resultados.
Éramos pocos alumnos en cada clase. Estábamos sentados y ya no se permitía fumar dentro de las aulas. Muchos fumaban por los pasillos, entre clases. Entraba el humo a las aulas, había que ventilar.
Los 3 primeros años se cursabán materias comunes: asignaturas de Geografía, Historia e Historia del Arte, Latin, Lengua Española y Filosofía.
Estábamos divididos en 3 grupos. Unos 60 por aula. Yo estaba en el grupo A.
Los 2 primeros años tuve clase en el edificio Anayita, Plaza de Anaya (Salamanca) Zona antigua, a 2 pasos de la catedral. De 16 a 19, 3 materias cada día, de lunes a viernes.
Mi aula de 1º daba a la Calle del Silencio (Planta baja) Y en verdad era muy poco transitada. Tenía corrientes Norte-Sur. Muy fría.
La de 2º en un lateral del edificio, a C. Silencio y a un pequeño jjardín.Mas agradable y luminosa. Pero demasiado grande para los pocos que íbamos a clase todos los días.
A las 5 (17 h.) un verdecillo cantaba en una de las ventanas. Le compramos alpiste y se lo dejábamos en el alfeizar. El profesor de turno era tolerante con el tenorcillo, que a veces cantaba demasiado fuerte.
1982 y 1984 tuvimos inviernos muy fríos. Salíamos a las 7 (19 h.) de la tarde, ya de noche. Hubo días con temperaturas de -10 grados.
El aula de primero tenía corrientes de aire. Latín (primer curso, 1982-1983) teníamos de 6 a 7. Nos quedábamos 5 o 6 personas, juntitos, con abrigo y gorro. Y el profesor igual. Aprobamos solo los asiduos, que éramos los de más bajo nivel.
No me acordaba del Latín estudiado en tercero de bachillerato, hacía demasiado tiempo (me dediqué a las Ciencias) La mayoría de los compañeros habían hecho bachillerato de Letras. Así que tuve que esforzarme mucho para alcanzar su nivel.
El profesor nos hizo traducir "La guerra de las Galias", de Julio Cesar. Fue muy interesante porque explicaba (en castellano) la vida y las tácticas de guerra de aquel tiempo. Yo lo apuntaba. Es lo que preguntó en el examen, que aprobamos los 5 que íbamos a clase(una traducción y lo que significaba) Me puso aprobado.
Yo creo que merecía mucho más. No dije nada. Era inútil, raramente rectificadas nota los profesores, si era para mejorar. Alguien se quejo, no se en que asignatura, y le pusieron menos.
La Prehistoria (primer curso) era bastante difícil, muchos nombres raros. No me gustan épocas tan antiguas. Pero el profesor era buen docente e hizo agradable la materia.
La Filosofía fue otra materia pesada, para mi. Pero con profesor agradable, resultó muy llevadera.
Entre la clase 2ª y 3º iba a tomar algo al cercano bar de la Facultad; en las antiguas cuadras del edificio más antiguo, renacentista, la Hospedería, de bello claustro. Estaba en los bajos, algo obscuro, pero con muy buen ambiente, buenos pinchos, buen café y buenos precios.
El abastecedor era conocido mío, un chaval que entró de pinche en el bar de la Facultad de Medicina, cuando yo estudiaba. Él me reconoció. Estaba mayor, gordo como señor maduro, pero sería un poco mas joven que yo.
En 1º y 2º tuve muy buenos profesores. Hacían que sus materias resultarán un placer.
El 22 de mayo de 1984 era mi cumpleaños y yo tenía exámen de Historia Antigua. Hacía mucho frío; había estaba nevado toda la noche y seguía se escapaba alguna "pelusita". Llegamos vestidos como esquimales.
El exámen lo hicimos en un aula delantera, del 1º piso, con ventanas a la Plaza de Anaya. Las partes altas de la catedral tenían la balaustrada y los pináculos en blanco, como encaje. Los setos, los árboles y el suelo dela Plaza en blanco, como pleno invierno. Fue un tiempo excepcional.
Tercer curso (1984-1985) fue muy distinto. Peor aula y algunos profesores muy malos docentes. El horario fue de mañana, de 9 a 13.
Tuvimos clase en los bajos del edificio sindical (Gran Vía) Sin ventanas, mala ventilación. Seguían permitiendo fumar en los pasillos.
Para respirar había que salir a la calle. La Gran Vía, que en Salamanca es más bien estrecha y mal direccionada (cuello de botella en San Esteban) la calle más contaminada de la ciudad. No hizo mucho frío pero hubo muchos días de niebla (como un Londres miniatura)
Además tuvimos 3 o 4 profesores de extrema izquierda que no hacían más que volcar sus frustraciones en insulsas enseñanzas. Y uno decía que no ponía más que aprobado porque era lo que le habían puesto a él. Como si nosotros tuviésemos culpa de su mediocridad!.
Para el piscolabis teníamos que buscar una cafetería que por allí son de las más caras. Taza de café y pincho para mirar con Lupa. Lo bueno es que la Plaza de Abastos pilla cerca y si tenía tiempo iba a comprar algo.
4º y 5 eran de especialidad. Había varias: la mayoría de los alumnos elegían estudiar Historia Contemporánea. Pocos Antigua, Medieval, Moderna o Prehistoria. Otras especialidades eran Historia del Arte, que también elegían bastantes.
Y Geografía, la que elegí yo. Decían que a esta especialidad iban "los listos" pues la consideraban más difícil. La Geografía está entre las Ciencias y las Letras. Tuvimos profesores de Ciencias (Climatologia, Edafologia, Geología, Cartografia, Geografía Agraria)
Las clases fueron en el Palacio de Anaya, planta principal. Según se sube la escalinata al fondo, clases P2 y P3.
Bien ventiladas. Sin pasillo, solo zaguán trasero, con 2 puertas opuestas. Un ventisquero para los fumadores.
Éramos pocos, unos 30, antiguos y nuevos en alguna asignatura. A los maestros les convalidaban bastantes asignaturas de la carrera universitaria. No íbamos regularmente a clase mucho más de 20. Algunos trabajaban.
El 4º año fue normal. Sólo hubo pequeño problema con un profesor "tonto", al que dejó la novia porque era "maricon". Fue un escándalo. Lo pagó con los alumnos. Suspendió sin ton ni son, sobre todo a las chicas. Me aprobó en septiembre pues no le proteste. Unos cuantos dejaron la especialidad por él.
Justo pasada Semana Santa murió mi padre. Esta cayó a final de marzo. Hizo bastante frío. Pero yo tenía frío en el "alma". Los fines de semana los dediqué a mi madre. Aquel curso dejé de ir a la discoteca.
En 5 curso eramos menos alumnos. Y a clase íbamos de 10 a 15. Las asignaturas eran más interesantes para mi. Ej. Climatología.
Fue el curso de la huelga estudiantil (1986-1987)
Yo ya no tenía más interés que terminar la carrera y preparar oposiciones. Igual la mayoría de mis compañeros. Fuimos esquiroles: trabajábamos en la biblioteca del Departamento de Geografía, entonces en los bajos del Palacio. Preparamos los temas que faltaban y estábamos en contacto con los profesores.
5 compañeros se encerraron en la Biblioteca de la Facultad y estuvieron en protesta con alumnos de otros cursos y especialidades. Estaban muy molestos con nosotros. Una alumna anduvo a dos bandas, pues tenía amigos encerrados pero ella pensaba diferente.
Tuve prácticas de enseñanza de Bachillerato, en el instituto de Garrido. Mis alumnos eran de 14 a 21 años. Me llevé bien con ellos. Yo tenía 30 años, parecía mucho más joven. Una vez el jefe de estudios me confundió con una alumna. Los alumnos se rieron (del profesor)
Estuve agusto. Eran brutos pero buenos chicos. Los mayores muy ignorantes. No se como habían llegado a Bachillerato. Hablé con todos sobre salidas laborales y estudios. Me dijeron que nadie les informaba.
En 4º y 5 tuve beca de colaboración, por buenas notas. Me la concedieron en enero de 1986. Papá murió sabiéndolo. Aunque no cobré hasta mayo.
Por esta beca no me convenía hacer protestas ni meterme en otros berenjenales. Además que mi carácter no ha sido nunca oponerme a las normas establecidas.
Ni siquiera se porqué protestaban, ni qué desencadenó huelga y manifestaciones. Creo que empezó con los alumnos de Educación Secundaria.
Y así terminó mi carrera.
Cursé doctorado 1987-1989. Tuve matrícula gratis. No saqué beca de investigación por décimas que me faltaban en el expediente. Y me esforcé por quedarme en la Enseñanza.
Fueron años muy interesantes. De mucha actividad (estudio y trabajo)
Encontré alumnos de BUP años después. Me recordaban con aprecio. Reforzó mi idea de ser docente.
Trabajé en academias, de español y de secundaria. Me pagaban muy poco y sin cotizar. Mamá y yo éramos optimistas. Estábamos muy unidas.
Dar clases era la ocupación habitual mientras se preparaban oposiciones a Educación Secundaria.
El doctorado proporcionaba un poco de puntuación en el Currículum.