Material escolar

 Libros de texto y de lectura, libros auxiliares (ej. libro de logaritmos)

Cuadernos, lapiceros, bolígrafos, pinturas de colores, reglas, goma de borrar, sacapuntas, pizarra individual, tizas


Para el inicio la Cartilla para aprender las primeras letras, cuadernillo impreso con el abecedario y las sílabas. Algunas tenían dibujos: en blanco y negro, bicolor o de más colores. En tiempos antiguos se llamaba el Catón ("Catón" fueron dos políticos romanos: el viejo y el joven, este último de la edad de Julio Cesar, s. I a.C.) No se aún porque se llamaba así a la cartilla escolar.

La abuela tenía un libro con el sistema silábico, letras en negro sobre fondo blanco, de lo más monótono. Mas grueso que una cartilla. Parece de finales siglo XIX.

Estudiábamos por libros bastante retrógrados, en su forma y contenidos.

Tío Nestor si tuvo buenos libros. Uno para cada curso (1º, 2º...) y materia (matemáticas, Geometría, Historia, Lengua...) Gravados lineales, en blanco y negro, de gran calidad.

El parvulito fue libro bicolor que yo estudié ya habiendo aprendido a leer, escribir y contar bastante bien. Me resultó demasiado básico.

Como yo era niña callada, me achacaban de tonta, de retrasada escolar. Pero no ¡Cómo me aburría! ¡Si ya me había leído los libros de mi tío Nestor (años 20 y 30) y los de mamá (años 30)! Mucho mejores que esa porquería de los años 60.

Enciclopedias 1 y 3


Luego las enciclopedias Alvarez, 3 según los grados: 3 libros. De cada libro la letra más grande para el curso inferior de cada grado (1º, 3º, 5ª) y la letra pequeña para los cursos superiores de cada grado. Complejo, uno no sabía bien donde mirar.

Los libros de mamá eran pequeños y feos (escasos de dibujos, letras y dibujos pequeños, lineales, blanco y negro) Eran mejor las enciclopedias Álvarez, y como se han reeditado ya sabéis las generaciones más jóvenes lo que tuvimos que soportar ¡Y aún con tanto colorín y dibujito aprendéis menos y peor!

Los libros del tío Nestor, para cada materia (de jesuitas) eran muy buenos: textos, gravados... Yo los tenía ya estudiados. Me sabía las fábulas de Samaniego y la Historia de España. En Ciencias puras eran demasiado básicos, faltaban conocimientos. Estaban atrasados.

Mamá estudio durante la República. Sus libros no me valían. Algunos temas eran contrarios al Régimen. Mejor no revisarlos. Así que estudié más por los de tío  Nestor, que eran de religiosos y de la Dictadura de Primo de Ribera. Pero solo me sirvieron para la Escuela Primaria.

Los de papá eran de la misma época. Tenía un buen libro de Geografía, y otro gordo de Historia, de los años 50, cuando estudio para ascender. 

Teníamos libros de lectura (los que gustaran en la escuela, colegio o maestro) muy diversos. Mamá tenía (y tengo aún) el titulado Casa mía, patria mía, bonito e interesante. Lo leí varias veces.

Las monjas de Cenicero me entregaron varios libros de lectura al dejar el colegio. No se porqué no los usamos en clase. Son interesantes.

Mi último libro escolar fue Apto, para la preparación del examen de acceso al Bachillerato. Muy moderno: formato grande, con varios colores, dibujos y fotografías (de no muy buena calidad, comparadas con lo de mas tarde) Contenía todas las materias, repaso y actualización de los contenidos escolares.

También, para la preparación de este examen, utilicé la 3ª enciclopedia Álvarez. Yo no estudié la 1ª ni la 3ª. La 1ª por los traslados de pueblos y la 3ª porque ya dejaba la Escuela. Pero necesitaba esos conocimientos. Me dejaron el libro. No lo usé mucho porque a la señorita Candi no le gustaba.


Los pupitres de las escuelas de pueblo tenían la pátina de 5 a 10 décadas. Estaban hechos para tiempos ancestrales.

Un niño pequeño (le llevaría yo unos 3 años) que se sentaba a mi lado, me preguntó:

Para que es este agujero?

Para el tintero - Le contesté.

Me tocó explicarle que el boli era cosa de hacía poco. Y que niños muy antiguos habían escrito con plumas de gallina, untado en un líquido negro muy manchoso.

Yo creo que aprendió de mi mas que de la maestra en todo el curso escolar, pues las mas de las veces no aparecia, quedando los escolares a cargo de algún alumno mayor o vecino del pueblo. Seguro que a cobrar su sueldo si iría, la maestra.

Papá se enfado y la denunció al alcalde. La Escuela se cerró hasta tener maestro. Sucedió en un pueblo de Almería.

Papás me compraron la 2 enciclopedia Álvarez y me enseñaron en casa. Papá las Ciencias, cuentas, problemas; y mamá las letras, dictado, redacción. Apre9ndí una barbaridad y agusto.

Tanto fue así que con otros niños del pueblo jugaba a ser maestra. Y los padres, muy contentos, decían que aprendían mucho. Me divertía tener alumnos.

Cuando comencé preescolar aún no se había popularizado el bolígrafo. Había que escribir con lapicero o con pluma y tinta. Gracias a Dios pronto me salvó el bolígrafo. Ensucié la batita que mamá me había hecho para la Escuela.

Con el lapicero usábamos sacapuntas y goma de borrar. Dejábamos la mesa sucia, y los restos iban al suelo.

Reglas para hacer líneas rectas. Sigo utilizando regla para subrayar escritos. Una me compré no hace mucho porque la del Bachillerato tenía mas de 50 años.

Lápices de colores para dibujos. Me gustó siempre dibujar. Tenía buena mano de niña, luego perdí la habilidad.

Para el dibujo lineal escuadra, cartabón, artilugios para escribir con tinta y otra vez chinos. Odié el dibujo lineal, me gustaba el artístico.

Las aulas las presidía una pizarra grande, negra o verde obscura, el maestro escribía allí con tiza blanca (las monjas, muy pijas ellas, llamaban a la tiza Clarión, nombre de una marca de tizas) Algunas veces utilizaban tizas de colores para dibujar (ej. en las clases de Anatomía, de la Universidad, 1976-1978)

Los pequeños podíamos tener una pizarra pequeña, y tiza, para escribir y borrar fácilmente. Tipo escuelas del Tercer Mundo, ahora.

Los niños y jóvenes debíamos tener mayor habilidad manual que ahora.



Conductas de riesgo

 Noche Mujeres jóvenes  Alcohol, drogas Promiscuidad Exhibición de joyas y/o mucho dinero Y quien sabe que circunstancias, ocasionalidad, eq...